miércoles, 20 de mayo de 2020

ESTRATEGIAS PARA AUMENTAR Y MEJORAR LA COMUNICACIÓN CON NIÑO INMIGRANTE


El alumnado inmigrante, muy diverso, se encuentra en situación de desventaja por tener que iniciar una nueva vida en un contexto social, cultural y educativo desconocido, frecuentemente inmerso en una situación familiar desestructurada o con dificultades económicas, la mayoría de las veces sin dominar la lengua vehicular de la escuela y, a menudo, con desfases curriculares. Por todo ello, resulta necesario prestar atención a sus necesidades educativas, para que puedan:
-          Sentirse integrados/as como otro miembro cualquiera de la comunidad educativa.
-          Conseguir una competencia comunicativa adecuada.
-          Familiarizarse con la nueva cultura sin perder la propia.
-          Recibir una atención adecuada a su situación curricular e implicar a la familia en su escolarización. La respuesta que tenemos que dar a estas situaciones requiere un análisis de la situación específica que se nos presente en el centro, que nos permitirá tomar las medidas organizativas y curriculares oportunas para el colectivo de alumnos y alumnas, sin considerar que los y las inmigrantes son un grupo separado, sino un factor más que enriquece la diversidad del centro. En resumen, las necesidades educativas de este alumnado son:
LINGÜÍSTICAS: desconocimiento de la lengua vehicular, lo que incide en el aprendizaje y en las relaciones interpersonales.
CURRICULARES: dependiendo de la escolarización anterior, nos podemos encontrar con deficiencias en los saberes instrumentales.
TUTORIALES: afectan al proceso de integración en el ámbito escolar y social, por la diferencia entre normas y costumbres familiares y las del entorno y, en algunos casos, condiciones socio-familiares desfavorecidas. Por ello, la atención educativa a nuestro nuevo alumnado se plantea dentro del PLAN DE ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD, incluido en el Proyecto Curricular del Centro, que desarrollará el PROGRAMA DE EDUCACIÓN COMPENSATORIA para promover la atención a los inmigrantes.
Las siguientes estrategias que explicaremos son:
→ Crear condiciones de interacción oral Proporcionar contextos de negociación y reflexión en el proceso que se desarrolla, es una necesidad insoslayable en las clases de ELE. Al alumno hay que ofrecerle espacios que aumenten las posibilidades de que gane control sobre las EC y ejerza su autonomía, por lo que, estimular el desarrollo de la motivación, la autoestima y las capacidades, a partir de la creación de un clima favorable y una atmósfera de confianza y de comunicación, deviene en imperativo real en los momentos actuales. La orientación de tareas extra docentes y proponer proyectos (de grupos o individuales) o actividades que sean desarrolladas por los aprendices que faciliten el intercambio oral durante la clase, constituyen acciones concretas fácilmente aplicables en nuestra labor cotidiana como profesores de ELE
→ Crear actividades de interacción oral, se clasifican en dos tipos de actividades: en actividades de comunicación funcional y actividades de interacción social. Entre las primeras, este autor incluye aquellas en las que los estudiantes tengan que resolver problemas, “obtener información y en las que lo más importante es transmitir significados del modo más eficaz posible (...) con cualquier recurso que tengan a su alcance”. En cuanto al segundo tipo de actividades se remite al tema de la adecuación, en tanto crear actividades que hagan que el estudiante seleccione la lengua teniendo en cuenta el contexto social en el que se desarrolla la interacción. A partir de considerar esta división, sobresale la importancia de convertir nuestras clases de ELE en contextos propicios para lograr armonizar la funcionalidad y la adecuación sobre la base del empleo de EC, en un trabajo coherente que contemple la inclusión de habilidades que potencien este uso estratégico, ya que el éxito de la comunicación no depende sólo de cuánto conocimiento lingüístico se posea de la lengua meta, sino también de cuán eficaz se sea para maniobrar y guiar la conversación de acuerdo a la situación específica. Es conveniente, por tanto, convertir la clase en contexto de interacción social donde se propicien actividades lúdicas que potencien el trabajo con EC “cómo maniobrar con largos turnos de conversación, saber cómo se interrumpe a otra persona, cómo se cambia de tema” (Barroso, 2000), o cómo percibir si lo que se dice está siendo comprendido correctamente. De la misma forma, el tratamiento de situaciones disímiles en las que los estudiantes se verán inmersos en el entorno social, implica que hay que valerse, inteligentemente, de actividades de simulación, juegos de roles, situaciones auténticas y dramatizaciones, que además de propiciar el dinamismo y la creatividad al proceso, permitan la puesta en práctica, de manera espontánea, de los recursos comunicativos para conseguir entender y ser entendido, sin prestar atención a que el discurso pueda o no estar correcto lingüísticamente en términos de lengua extranjera. “También son muy efectivos los debates, como otro tipo de actividad que utiliza el contexto docente como espacio interactivo” (Barroso, 2000), que se orienten de forma tal que los estudiantes ofrezcan sus opiniones, experiencias, criterios, aprovechando las oportunidades que tienen a su disposición, de utilizar, siempre que lo necesiten, recursos alternativos estratégicos para paliar las dificultades lingüísticas, que le permitan expresarse y hacerse comprender. Todas estas propuestas pueden ser adaptadas a los tres niveles de enseñanza y a las necesidades específicas de cada grupo y estudiante a partir de la negociación y la flexibilidad de la dinámica del proceso de enseñanza-aprendizaje, de manera que el profesor ofrezca posibilidades y opciones, “cediendo pequeñas parcelas de responsabilidad a los aprendices, sin imposiciones. Se trata de estimularlos a que aprendan y usen la lengua de la manera en que les resulte más útil y a

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